En 1532 ya se encuentran registros de la existencia del convento y colegio de Santo Domingo, levantado por los Dominicos. Llegó a ser colegio oficial de esta orden religiosa, acogiendo a lo largo del siglo XVII cátedras de Teología y estudios de Sagrada Escritura y Artes. En 1832 se convirtió en sede del Seminario Diocesano, lo que llevó a realizar reformas que transformaron totalmente su interior. Hoy alberga oficinas municipales de la Concejalía de Cultura y sirve también como espacio para la celebración de exposiciones y todo tipo de eventos.