Esta riqueza medioambiental no se limita al perímetro de la ciudad. Es más, no hay que salir de ella para disfrutar de un día en la naturaleza. La Laguna es una gran zona verde, plagada de parques y árboles, de paseos flanqueados por palmeras y frutales. Son muchos los deportistas que eligen los recorridos de las afueras o algún parque para hacer ejercicio. En el extremo norte, las fincas agrícolas y paseos de la vega lagunera, uno de los lugares preferidos por los laguneros para practicar actividades al aire libre. son recorridos a diario por cientos de paseantes.
La vegetación también llena el trazado urbano: el Camino Largo, una de las vías peatonales con más solera de La Laguna, el parque de La Constitución o la propia plaza del Adelantado son otros de los espacios en los que se puede respirar aire puro. La Laguna ha crecido y se ha sabido adaptadar a los nuevos tiempos sin olvidar su pasado, el vergel que un día encontraron sus fundadores.
Un pequeño consejo:
La Laguna no termina al final de una carretera. Hay muchos senderos señalizados que cruzan el monte de Las Mercedes y que le permiten descubrir los secretos de la ciudad a pie. Desde la zona de Las Canteras, en la salida norte de la ciudad, se puede hacer un recorrido por la Cruz del Carmen, el barranco de Majada, Lomo Morro y el camino de Homicián hasta llegar a la costa de Punta del Hidalgo, una de las localidades costeras del municipio. Monte y playa en una ruta de aproximadamente 4 horas de duración.