Las tropas del Adelantado Alonso Fernández de Lugo vencieron, en julio de 1496, a la última resistencia guanche en El Realejo. Con ello acaba la conquista de Tenerife, que fue incorporada a la Corona de Castilla.
Tras la derrota de los guanches se fundó en 1497, en Aguere (topónimo aborigen que significa "la laguna"), la población de San Cristóbal de La Laguna. Desde el 26 de junio de ese año consta ya documentalmente el nombre de Villa de San Cristóbal. Se decidió emplazarla en el lugar que ocupa por estar situada lejos de la costa y así evitar ataques piratas; porque era lugar de paso para quienes se trasladaban de una vertiente a otra de la isla; por su clima y suelo fértil para cultivos y pastos; y por la existencia de agua potable en las inmediaciones.
El primer asentamiento, integrado por casas pajizas, se realizó en torno a la actual Iglesia de Nuestra Señora de La Concepción, configurándose la denominada “Villa de arriba”. La organización urbana inicial adoleció de planificación. En vista de la afluencia de pobladores, el Cabildo acordó, el 24 de abril de 1500, trazar un plano de ensanche en dirección sur, hacia lo que sería la “Villa de abajo”, estableciendo una cuadrícula de calles ordenadas según la planimetría que imperaba en Europa en ese momento. Asimismo, se prohibió hacer casas y comerciar en la “Villa de Arriba”, con el fin de garantizar la expansión hacia el sur.
Con esta medida adoptada por el Cabildo se perseguía crear una ciudad ordenada al modo renacentista. El casco histórico de la ciudad quedó configurado definitivamente a finales del siglo XVI, tal y como se observa en el primer plano que se conserva de la ciudad, realizado en 1588 por el ingeniero italiano Leonardo Torriani.
El 23 de marzo de 1510, por real cédula, la reina Doña Juana I de
Castilla concedió al Ayuntamiento el privilegio de escudo de armas, que
representa al Arcángel San Miguel dominando una peña que simboliza al
Teide. El 20 de enero de 1531, Carlos I, por real cédula, concedía a San
Cristóbal de La Laguna el título de Ciudad. El epíteto de Noble le fue
concedido por otro real título de 8 de septiembre de 1534; mientras que
desde 1964 ostenta, además, los títulos de Muy Noble, Leal, Fiel y de
Ilustre Historia.
Una de las instituciones que reflejan la plenitud de la ciudadanía y
de la autoridad municipal desde la fundación de La Laguna es el Cabildo
Insular, reunido en un principio en la Iglesia de Nuestra Señora de La
Concepción, con posterioridad en la Ermita de San Miguel y desde 1547 en
las Casas Consistoriales.
En el apartado religioso, los ejemplos de arquitectura religiosa se
observan en cada esquina, cada calle, con multitud de ermitas, cruces,
calvarios, capillas, iglesias y conventos, empezándose a edificar estos
últimos a principios del siglo XVI.
La Laguna también es sede de antiguas instituciones culturales como
la Universidad de San Fernando (1792), y de instituciones eclesiásticas
como el Obispado, establecido en la ciudad desde 1818. Precisamente
durante esta centuria (siglo XIX), se amplió el perímetro urbanizado de
la ciudad, todo ello sin afectar el orgullo de su pasado histórico ni
frenar su desarrollo hacia el futuro.
A partir del siglo XIX La Laguna, como consecuencia del desarrollo
económico de Santa Cruz de Tenerife, vio mermados sus privilegios y
prerrogativas hasta que en 1843 perdió la condición de capital, que pasó
a ostentar Santa Cruz. Sin embargo, sigue ostentando su condición de
capitalidad cultural, reforzada con el reconocimiento internacional de
su conjunto histórico como Patrimonio de la Humanidad.