La Laguna pertenece a todos los habitantes del planeta. La declaraci??n de la Unesco que entrega esta ciudad a la humanidad va m??s all?? de ser un mero t??tulo descriptivo, una simple menci??n a las bondades de un trazado urban??stico que no ha variado con el paso de los siglos. Es del mundo porque ha permanecido viva. Desde finales del siglo XV han recorrido sus calles gentes de todo tipo, de muchos tiempos. La cultura y el arte universales han ocupado a lo largo de la historia sus rincones y aunque para algunos su verdadero legado cultural e hist??rico est?? en los edificios, v??as e incluso en un paseo calmado por su geometr??a, la actividad de varias generaciones de pensadores, artistas y mecenas ha contribuido ha enriquecer, m??s si cabe, el patrimonio de esta ciudad de paz.
La Laguna es del mundo porque conserva cientos de edificios con elementos mud??jares, porque su planeamiento original permanece intacto y porque el innovador modelo a partir del que se levant?? en su d??a sirvi?? de referente para miles de ciudades en los siglos posteriores. Es de la humanidad por la Iglesia de la Concepci??n, por el Palacio de Lercaro, por la Iglesia de Los Remedios, La Catedral, por sus conventos, ermitas y capillas, por el Teatro Leal, por la iglesia y ex convento de San Agust??n, as?? como por todas las joyas art??sticas que acogen estos edificios.
Son s??lo algunos ejemplos que sirven para plasmar el marcado car??cter de esta ciudad, una poblaci??n que ha sabido conservar su tradici??n y patrimonio sin sacrificar el uso de los inmuebles ni la promoci??n de la cultura y el comercio. La mayor parte de los tesoros de su pasado siguen siendo recorridos a diario por miles de personas: han sido convertidos en centros entregados al talento, el pensamiento y la historia.
Sin embargo, aqu?? no termina la contribuci??n de La Laguna al arte y el conocimiento. La zona sur de la ciudad acoge la primera universidad de Canarias, un centro educativo por el que pasa cada a??o una multitud de estudiantes de las islas y de toda Europa. Esta instituci??n ha agitado la vida de la urbe, abri??ndola al exterior y prolongando su juventud. ??Se puede pedir m??s a una ciudad?